La siguiente etapa de mi vida no fue precisamente un camino fácil. Aurora seguía sin poder caminar. Iba a terapia física cada tres días, pero no había ningún avance. Y luego estaba lo del brazalete en su muñeca. Se negaba a quitárselo. Seguía siendo un misterio para todos nosotros.
Tras una buena cantidad de investigación, se descubrió que era un artefacto. No sabíamos a qué sociedad pertenecía. Existía desde hacía generaciones. Ayudó con las lesiones de Aurora e incluso le dio fuerza cuando fue sacada del agua por aquel desconocido. Si no fuera por ese artefacto, mi bebé estaría muerta. Todavía no habíamos podido encontrar a la persona que le...