- ¿qué le das en la leche al bebé amor? No se quería dormir. Estoy fulminado. – suelta dejándose caer hacia atrás sobre la cama con sus brazos abiertos. – ¡amor! – la llama, pero sin moverse de su sitio, pero al ver que no le responde y que la puerta del baño estaba entre abierta y la escuchaba insistió. - ¡Erika! – esta vez, la nombra.
- ¡YA VOY, CIELO! – y escucha como corretea dentro.
- ¡¿estás bien?! – indaga preocupado.
- ¡MEJOR QUE NUNCA! – le comunica ultimando detalles de “su sorpresa” - ¡YA SALGO AMOR! ¡¿SE DURMIÓ LUCA?! – quiere saber, dado que, para su regalo,...