La habitación era de un tamaño aproximado a 8 por 8 metros. En el centro una cama de 4 plazas con sabanas de seda en color azul Francia. Las paredes y el techo estaban llenas de espejos, lo que daba una sensación de haber más de cuatro personas dentro.
Santino y abril habían estado en ese reservado varias veces, pero para Erika y Santiago era la primera vez.
Ni bien ingresaron, Rivas se puso cómodo dejando sus zapatos y abrigo, como sus otras pertenencias dentro del armario, el mismo que se encontraba al lado derecho de la puerta detrás de uno de los espejos. Pero le ordenó a su esposa...