- ¿Cómo qué papel te doy en mi vida? – sujeta su rostro con ambas manos. – el de la mujer de mi vida. – contesta mirando el verde de sus ojos. – no dudes eso. – frunce el ceño. - ¿qué pregunta es esa? – la suelta.
- Soy tu amante. – dice tajante.
- No, no lo eres ¿de dónde sacas eso? –
- Sigues casado, no importa si llevas tres e incluso diez años sin tocarla, no dejo de ser tu amante. –
Le toma de la mano y ambos se sientan en el sillón de dos cuerpos cerca de la puerta. Él le explica que efectivamente...