—¡Maldición! Habías dicho que con ello podrías entrar en la casa ¡¿Eres tan estúpida que si quiera puedes persuadir al hombre que pasó contigo por casi 20 años?!
Pese a la insistencia por parte de los doctores que atienden a Barbara en que Santiago se la lleve a vivir con él, no lo había hecho. Más había contratado tres enfermeras que tenían turnos rotativos para no dejarla sola y aunque ellas se dieron cuenta de las intenciones de la mujer tan solo decirles dos palabras, no podían decir nada dado que las tenía amenazada y porque por motivos diferentes, necesitaban ese trabajo.
Esa noche y luego de haber salido de...