—Ya camina y habla un montón—. Le dice mientras le muestra videos de Luca en el celular.
Mientras comía su hamburguesa Ezequiel miraba las fotos de quién había creído que era su hijo y las filmaciones lo hacían sonreír.
Ella se sentía culpable por haberle echo creer que era su hijo y que despertara en él ese amor de padre. Pero desconocía que, si bien esa traición lo lastimó en su momento, todo aquello había pasado a segundo plano en cuanto descubrió que lo dejaba por el padre del niño, que además era más rico que él mismo.
Sin darse cuenta, Erika pasó a la siguiente foto donde estaba ella...