Había llegado 60 minutos más tarde a la hora acordada en la que él la esperaba en la puerta, por lo que no lo había encontrado. Sin importarle en lo más mínimo y luego de que le entregara la tarjeta de acceso se adentra en el club luego de que dos hombre deliciosamente fuertes y deseables le abrieran las puertas.
En cuanto estuvo al otro lado se permitió mirar su alrededor y excitarse en cuanto sus ojos hicieron contacto con una morena que se encontraba sentada en el regazo de un hombre, con sus piernas abiertas, la falda subida y tocándose en tanto otros hombres a pocos metros la observaban...