CARLOS.
Su boca… Dios, su boca. Me cargaba loco, me tenía desesperado, necesitaba tocarla, atraerla a mí, pegarla a mi piel, meterme en ella pronto, de una vez… Olivia es cruel, su existencia es cruel, ella es… demasiado, pero lo desbordante en ella, eso que me provoca, me gusta.
Su lengua sabía a licor y salsa boloñesa, pero también a menta y me parecía inaudito que así fuese. ¿En qué momento comió menta esta mujer? Es increíble.
Casi la saco del asiento y la colocaba encima de mí. Era lo que me provocaba hacer, pero no lo haría en pleno día y menos con los vidrios de mi carro, donde...