OLIVIA.
—Pasen... ¿Hola?
La dueña de la casa nos abrió la puerta, nos hablaba, nos invitaba a pasar a su hogar y no le respondíamos. Ni siquiera nos movimos.
Cuando escuché la palabra "atentado" de la boca de Carlos la noche anterior, sinceramente no sé qué me esperaba. Tal vez alguna contusión, un yeso producto de un choque automovilístico o quizás pude haber pensado en un trauma emocional que ella nos confesaría. Definitivamente, el trauma sí tenía que tenerlo, pero todo lo demás se quedaba corto ante mis ojos.
Nancy es una mujer sumamente hermosa, una dama en toda regla.
Con una belleza inigualable, es de las féminas que casi...