—Tengo algo para ti.
Te lo mostraré después de que me bañe.
Iré ahora mismo.
Antes de que yo pudiera decir algo él se alejó de mí mientras que yo lo seguía con la mirada intrigada.
¿Qué va a darme?
— ¿Qué importa, Natasha?
Lo que te de no se compara con lo que te ha quitado.
Maldita sea debo recordar esto o me volveré loca muy pronto —susurré para mi misma y caminé hasta la sala sin tener nada que hacer.
De todas maneras él me daría lo que sea que fuera a darme pero yo lo rechazaría.
Si estaba buscando comprarme no lo iba a tener nada fácil....