No sé ni siquiera porqué me peleé con las chicas.
En ese momento había estado tan enojada.
No sólo con ellas sino también conmigo misma por los sentimientos que me abordaban.
Lo odiaba.
Detesto sentirme... atraída a él.
Porque aunque no quiera admitirlo sencillamente lo hago.
Es que tampoco puedo entender como ellas pueden convivir como si nada con ese criminal que sólo llegó a mi vida para arruinarla.
Eso me hace poner de muy mal humor pero no debí dejarlas para venir a encerrarme aquí a esta maldita habitación cuando lo único que quiero es escapar de una vez por todas.
Odio esto.
Me inquieta no poder salir nunca...