Estuve tan asustado.
Malditamente asustado como un niño.
Es una locura pensar que en algún momento yo me asustaría de algo.
A partir de una temprana edad me he enfrentado a las peores cosas que pueda vivir un niño.
La pérdida de mi madre fue por mucho lo peor.
Sin ella jamás hubiera conocido lo que es el amor, pese a que todos creyeran que yo soy un monstruo sin sentimientos, no es así.
Pero sí me parezco un poco a decir verdad.
Después de qué mi madre muriera por esa maldita enfermedad que redujo sus días a nada me quedé solo o eso creí.
Los primeros días, una de...