—¡¿Eso fue lo que dijo?! — podía ver la expresión iracunda de Carter al otro lado de la pantalla de la tablet. Había llamado a Lizy aquella mañana después de que se cumpliera, al fin, una semana desde la boda, nunca habíamos estado tanto tiempo sin hablar, incluso viviendo en ciudades diferentes, nos llamábamos día por medio. Tal vez por eso solté todo de sopetón, a ambos, lo sucedido en el estacionamiento de la fiesta y la forma en la que se había comportado el asqueroso padre de Harry mientras seguíamos en su casa, lógicamente, no les conté lo sucedido exactamente con la primera esposa de mi novio, pero sí,...