—¡Yo no la bese! ¡Ella me besó!,— me defendí ante la encerrona que me estaba haciendo Olivia en mi oficina, ella llevaba más de diez años trabajando a mi lado y en algunas oportunidades, como esa, le había permitido saltarse nuestra condición jefe, secretaria, cuando necesitaba su consejo sincero y personal —Además, puede que no la haya apartado en cuanto me besó, pero no la deje… profundizar ¡y le dejé en claro que estaba en una relación!
Olivia con los brazos cruzados sobre el pecho me miraba con los ojos entrecerrados.
—Le creo,—dijo finalmente después de unos segundos— pero resulta ser, que medio hospital lo vio y el resto se...