Ese debía ser un fin de semana tranquilo, pero se volvió más y más agobiante para Carter mediante pasaba las horas, luego del postre, el hombre a mi lado, se volvió nuevamente el director de hospital y solo estaba metido en su móvil con una expresión que identifiqué como molesta y preocupada en el rostro.
Nos despedimos de su Padre y Hermano afuera del restaurante y subimos al coche de Carter, quien se había mantenido con una expresión molesta.
—¿Qué es lo que te molesta, ? — pregunté finalmente
—Pensé que con algo de suerte, no te darías cuenta. — dijo relajando su rostro.
—Si, tengo problemas para entender las...