Maldito hermoso y condenado clima. Suecia tiene un clima condenadamente difícil, sumamente hermoso y emocionante, me había encontrado en los últimos días, mirando por la enorme ventana de mi habitación como la madre naturaleza sacudía los árboles a su antojo en plena tormenta, se me encogía el corazón pensando en que con la fuerza del viento alguno pudiera estrellarse contra la ventana o la casa, pero simplemente, bailaban al son de la ira de la naturaleza.
Era ese mismo maravilloso y condenado clima, el que me tenía estancada en aquella preciosa casa junto al hombre más intrigante que había conocido en toda mi vida. Había pasado los últimos días, después...