Descolocada. Así me sentía las últimas horas desde la fiesta de Lizy había concluido, la fiesta había ido de maravilla, Harry parecía haber disfrutado del grato ambiente, incluso había bailado conmigo un par de baladas, pero al final de la fiesta, de un momento a otro, de repente, lo había perdido de vista, cansada y con los pies matándome, había decidido ir a buscarlo, me tomó más de lo planeado hallar con él, en la lejanía de la fiesta, por el camino que daba hacía los estacionamientos lo vi acompañado de otro hombre, un hombre trajeado y de una edad superior a la nuestra, de cabello blanco, articulaba con las...