Bajé de la mesa cuando Carter se marchó dentro de la casa con el teléfono en el oído, recogí el plato y mi taza para llevarla de vuelta a la cocina, y cuando estaba por abrir la llave del fregadero, mi móvil comenzó a sonar sobre el mesón, Caroline llamaba.
—Hola Caroli…
—¿Estás bien?— preguntó interrumpiendo. Su voz sonaba realmente preocupada.
—¿Por qué no lo estaría?— pregunté extrañada.— físicamente bien, mentalmente algo confundida, pero estable.
—Lizy, ¿Has visto la televisión? — preguntó y yo negué rápidamente, ella sabía que no era una fanática de la televisión o el cine. — enciende una, estás en televisión…
Ante sus palabras volví a...