Entramos juntos al interior de la casa que no tenía puerta, solo una cortina vieja colgada en el marco donde debería haber una, el panorama era realmente preocupante, sobre un sofá viejo y roído estaba recostado el chico, su madre, una mujer morena de cabello castaño y algunas canas, estaba en silla de ruedas sentada a su lado, la preocupación y el dolor era un rasgo latente en su rostro, al otro lado del pequeño salón estaba una pequeña niña sentada sobre una silla de madera vieja, sosteniendo una pequeña muñeca de trapo contra su pecho, no sabía cuánto podía realmente comprender la pequeña, pero su angustia era notable.
Me...