Es difícil seguirle la conversación a una persona que en realidad no quiere conversar contigo. Todas y cada una de las frases o comentarios que salieron de la boca de este hombre atractivo fueron tan forzadas como cuando te quieres poner un zapato que no es de tu medida. Sin embargo, encuentro cierto placer molestándole. Fingir ser su novia es algo que me ha hecho estupendamente feliz, verlo desconcertado y molesto sin poder aclarar la verdad me ha sido tan grato que cuando tuve oportunidad de volver a hacerlo, lo hice. A pesar de su enojo me siguió hasta afuera.
He hecho una reservación de hotel cerca de Castro, pero...