—Santa virgen de la macarena ¡CASADA! ¡Nooo!, esto no puede ser verdad. Yo… yo… yo no pude hacer esto, está bien que estoy loca, pero esto no va conmigo —grito Daniela, mientras gritaba como loca desquiciada en medio del cuarto.
«De por sí ya estaba loca la pobre, quedo peor»
—No sé qué decirte, yo no soy experta en el tema mucho menos estuve presente cuando esto sucedió. A veces eres una loca desquiciada que necesita de mí para sobrevivir, pero ahora no tengo como salvarte, esto es más que una locura —respondió Alexa.
— ¡Cállate! ¡Cállate! Dios mío ya cállate, no ves que no carburo lo que dice esa...