Tan solo de recordar lo que había pasado, les ponía la piel de gallina. Ellas como madres no se podían imaginar que había motivado tanto a una madre para hacer algo tan denigrante al querer acabar con la vida de su propia hija, sus acciones algún día serian castigadas por justicia divina.
Después de informar a su esposa y a su amiga la situación, el señor Leonardo se encamino al despacho para marcarle al Príncipe para darle a conocer todos los pormenores de lo que ocurría; como era de esperarse las personas que fueron interceptadas ya se encontraban en la guarida en espera de la llegada de Kurt y del...