Su voz no había sido recuperada, por más que intentara pelear la fuerza de aquel hombre sin duda era superior a ella y por mucho; solo logró morder su hombro derecho provocando la furia despiadada de aquella persona, quien propino unos cuantos golpes en su cara, sangrando su boca y dejando un ojo morado que a duras penas podía mantener abierto. Cuando reaccionó de nuevo, se encontraba en la suite de algún hotel rodeada de hombres alcoholizados y de mal aspecto.
Su ropa estaba completamente destrozada, uno de ellos tocaba sus piernas de manera lasciva, mientras otro amarraba sus manos con una corbata a la cama. Intentó pedir ayuda a...