Daniela estaba más que emocionada por escuchar que tenían un departamento en conjunto. Alberto estaba llegando al límite con su paciencia; respetaba mucho a su padre y a su tío, pero no iba a dejar que pensaran que no tenía recursos con los cuales darle a Daniela todo lo que se merecía.
Durante el tiempo que estuvo fuera de Grecia, mantenía negocios con otras personas; llevándolo a fundar sus propias empresas junto con sus amigos, así que no le veía el problema de empezar hacerse cargo de su vida como tanto habían querido ellos.
«Trabajador el muchacho»
Por su parte Daniela tenía inversiones con su hermana y con Alexa, situándola...