/Punto de vista de Aiden/
Mientras sacaba a Rose de la habitación, el aire golpeó sus rizos y atravesó la delgada tela de su blusa. La omega se me acercó para tratar de recibir calor. Pensé por un momento lo que diría, hasta que finalmente me di la vuelta. Ella se separó un poco, sus rodillas estaban temblando y se aferró a la pared más cercana con fuerza.
"Rose", susurré. "¿Estás bien?".
"Sí", respondió, hablando muy rápido. Cuando traté de acercarme, casi suelta un gemido.
"No lo estás", la corregí, sonando un poco exasperado y asustado. "¡Tu olor! ¡Por la luna!".
Rose apartó la mirada cuando me escuchó hablar. Sus...