Punto de vista de Aiden
Mi padre, el Alfa de la manada, estaba ocupado en su estudio leyendo algunos documentos. Sus anteojos descansaban sobre su nariz, mientras fruncía las cejas. A la distancia, podía distinguir su ralo cabello plateado. A pesar de que él podía anticipar mi llegada, llamé a la puerta. Entonces, levantó la cabeza, cerró el folder y me invitó a pasar.
"Hola, papá".
"¡Aiden!", me saludó con una sonrisa brillante. "Escuché que ya encontraste a tu Luna".
Me reí, dejándome caer en la silla vacía frente a él. "Se corrió la voz así de rápido, ¿eh?".
"Lamento haber captado el final de tu conversación", señaló tímidamente.
"¡Bah!...