Punto de vista de Aiden
Rose estaba embarazada; ese pensamiento zumbaba de manera constante en mi cabeza; las palabras giraban en mis oídos; ella llevaba a mi cachorro, lo que muy bien podía hacerle daño. Lunas, maldije por lo bajo, en cuanto la vi salir por la puerta.
El miedo persistente de que mi compañera no volviera a mí me agotaba; no tenía ningún control sobre esos temores. Desde que le confesé a Rose que éramos compañeros, las cosas habían cambiado poco a poco entre nosotros, al menos para mí; sentía que me habían quitado un gran peso de encima.
Siempre había tenido miedo de tener cachorros, pues conllevaba una...