/Punto de vista de Aiden/
“Voy a besarte. ¿Está bien?”.
En lugar de responder, Rose cerró los ojos. No necesité nada más, esa había sido confirmación suficiente para poner mis labios sobre los suyos. Hacerlo provocó un enorme calor en mi cuerpo e hizo que la omega abriera sus piernas.
Pasé una de mis manos sobre su cadera, tocando su piel. Entonces hice que diéramos la vuelta a manera de que ella quedara contra la pared. Nuestro beso se intensificó y moví mi pierna para llenar el espacio entre sus muslos. Cuando mordí su labio inferior, ella jadeó, así que aproveché para comenzar a lamer su boca.
La omega había...