Punto de vista de Rose
Mientras dormía me persiguieron una multitud de sonidos borrosos y rostros desconocidos que seguían grabados en mi mente incluso al abrir de nuevo los ojos. Sabía que no tenía sentido, pero me habían parecido tan reales que no podía olvidarme de ellos y seguía con mis manos empuñadas, aferrando las sábanas. Me tomó una cantidad de tiempo sorprendente el poder darme la vuelta para buscar a Aiden.
“¿Pesadillas?”
“Yo…”, pude apenas hipar.
“Todo está bien…”, murmuró el Alfa, inclinándose ligeramente, rodeando mi hombro con su brazo y acurrucándome contra su pecho. “Aquí estoy, nena…”
Durante un momento de dicha, un pulgar rozó mi mejilla, haciéndome...