Briana
Pasé horas atrapada entre las paredes silenciosas de mi habitación, rodeada solo por mis pensamientos abrumadores y el interminable silencio. No logré descansar en absoluto. Cada vez que intentaba cerrar los ojos, mi mente se centraba en las palabras del Beta o en el extraño comportamiento de Jacobo.
Estaba completamente conflictuada con mis emociones hacia Jacobo. Sabía que un acto de bondad no reemplazaba los años de maltrato, pero no podía negar que, por un momento, vi destellos del chico que una vez conocí. No podía evitar sentir algo de preocupación por él, preguntándome si había logrado salir vivo de la pelea.
Sentía cierta gratitud hacia él, después de...