Briana
Haber estado prisionera toda mi vida me había enseñado a lidiar con situaciones como esta. Toda mi vida había temido la tortura desconocida que acechaba en las sombras de mis monstruos. No importaba en qué forma estuvieran; todo terminaba igual.
Rd. Mallick no sería diferente, había soportado una vida entera de dolor y seguramente enfrentaría más. Un destino que acepté hace mucho. La parte extraña de todo esto no era estar sola, sino la extraña realización que me invadió.
Jacobo, una vez mi amigo, enemigo y ahora compañero. Gracias a él, porque él estaba aquí, me negaba a dejar que el miedo me guiara. Ahora no era tan tonta...