Yeseraye asintió y comenzó a caminar lejos de él, sabía que a él le dolía, pero no se sentía feliz estando en ese sitio lejos de Eliot.
Caminó por el bosque con alegría, volver a ese sitio, la llenaba de entusiasmo. Caminó a través de las antorchas iluminadas, luego bajó felizmente por una montaña y finalmente llegó puente golpeó la gran puerta del Castillo e ingresó.
Pero al hacerlo sintió un ambiente extraño. Se mira en el rostro con pesar, al verla... la miraron molestos.
—¿Qué ocurre..? —preguntó un guardia cualquiera.
—Sígame por favor —dijo y ella le hizo caso.
La preocupación se hizo parte de ella, no comprendía porque...