—Su alteza, por favor ¿Quiere que le suplique? Entonces lo haré.
Yeseraye, se puso de rodillas. Frente al rey. Buscó su mano, y la sostuvo. Pero fue un grave error hacerlo, sintió un escalofrío recorrerle toda la columna vertebral. Y una sensación extraña, su corazón dio un leve golpeteo. Lo soltó, por la sensación extraña.
—¡Te dije que no..! —comentó el rey.
—Por favor, se lo suplico, vuelvo a traer a mi amiga junto a mi. Estaré sola y...
—Vete, tu presencia me irrita.
Yeseraye, Comenzó a llorar. No lo había hecho cuando estuvo encerrada en aquel sitio, pero sí ahora. Viendo que había perdido la única persona que la...