—Yo soy Ana —escuchó una voz por encima de su cabeza.
—Yo soy Kiara —comentó la mujer que estaba ayudando a peinar los cabellos de Yeseraye.
—¿Y tú cómo te llamas..? —se refirió a la joven que estaba a su lado, sosteniendo los peines y adornos para el cabello.
—Soy Ángela.
—Es un placer conocerlas de nuevo. Y si necesitan algo me lo pueden pedir, mandaré alguno de mis criados para que tengan un baño regular. Si no les molesta, claro.
—¡Sería algo maravilloso..! —dijo María y después añadió:— a mí me gusta estar limpia, pero ir al río todos los días... es bastante duro.
—¿Ir al río?, pero hace...