Me miro en el espejo una vez más y doy media vuelta para verme de costado. El vestido rojo no me queda completamente pegado a mi cuerpo, pero creo que me luce bien. Mi cabello esta suelto y cae por mis hombros. Mi maquillaje es natural y mi joyería combina con todo. Suspiro y cierro mis ojos. Todo va a salir bien. Me repito eso en mi mente una y otra vez, tratando de tener una actitud positiva todo el tiempo. Salgo de mi habitación, encontrándome con mi padre quien calaba de su cigarrillo mientras miraba el cielo por el balcón. Una vez que escucha mis pasos se gira a...