—Vamos, Isabella. No porque hayas terminado con Yahír significa que tengas que estar encerrada en tu cuarto por siempre. — Liz murmura tratando de animarme y yo bufo.
—No, Liz. — Gruñó y sigo escribiendo, entonces Liz toma mi pluma y la tira al otro lado de la habitación.
-Iremos a esa fiesta, aunque te tenga que vestir yo misma. — Dice y yo la miro directamente, alza sus cejas y yo bufo.
—Bien, pero en cuanto tenga ganas de irme nos iremos. — Gruño y ella sonríe.
-Me lo agradecerás después. — Canturrea y sale de mi habitación, pero antes de cerrar la puerta dice: Te veo a las...