Comienzo a hacer las sentadillas que mi instructor me había dicho que hiciera y siento como el sudor baja por mi rostro.
En cuanto termino las primeras veinte, camino hasta mi casillero, lo abro y tomo mi termo lleno de agua fría y comienzo a tomar de este.
-¿Señorita Beckett? — Escucho la voz de mi profesor hablarme, trago el agua que tenía en mi boca y volteo. — Jamás la había visto por aquí. — Dice el Señor Payne y yo sonrío.
—Apenas llevo un mes aquí. — Comento y él sonríe. Entonces el ambiente se pone un poco extraño y yo relamo mis labios. — Bien, lo veo...