-Yahír. — Gruño tratando de encontrarlo a mi lado, pero al contrario encuentro una almohada, bufo.
Odio el sólo sexo, Yahír no era tan cariñoso como antes, ni siquiera me decía cosas bonitas. Me levanto y me coloco mi ropa interior y la camisa que Yahír dejo tirada, entonces salgo de la habitación y camino hasta la habitación de Yahír donde lo encuentro durmiendo tranquilamente, me introduzco entre sus brazos y beso su pecho, él me abraza con fuerza.
-No me gusta que seas así.
-Apenas van tres días. — Susurra y yo bufo.
-Ya no quiero sólo sexo, quiero volver a girar la ruleta, no me gusta. — Hago...