Siento la mano de Yahír sobre mi cintura y su pierna izquierda sobre las mías, río al escuchar sus leves ronquidos.
Coloco mi mano sobre la de Yahír y acaricio esta, al poco tiempo siento como mueve su mano y me acerca más a él colocando su rostro en el hueco de mi cuello.
Se queja levemente y vuelve a roncar, suspiro.
Me relajaba tener el calor de Yahír tan cerca, con él enseguida podía dormir cuando sea. Entonces siento como deja un pequeño beso en mi cuello, gimo levemente y Yahír besa mi mejilla.
-Buenas días, bebé-susurra y yo sonrío volteando hacia él. — Wow, una semana más de...