.¿Sabes? El Señor Garex cada día se hace más aburrido, pero a la vez más caliente. — Escucho como unas chicas a mi lado susurran y yo simplemente escuchaba.
Yahír se encontraba revisando unos papeles, como siempre.
—Lo sé, y he notado que tiene tatuajes en sus brazos. — Una chica dice y yo frunzo el ceño
—¿Cómo? — Pregunto yo y ella me mira extrañada. — Perdón, es que escuche y pues bueno… el Señor Garex esta buenísimo. — Río y ellas sonríen entre sí. — Y pues, ¿tatuajes? ¡Uf! — Digo echándome aire con mi mano y ella se encoge en hombros.
-Una vez cuando el Señor Payne...