Cada día la tenía más con los nervios de punta, estaba harta y no sabía cómo lidiar con las cosas, su presión iba y venía de forma errática, y mientras Aiden se preocupaba en secreto por ella, hablando con los doctores, ninguno terminaba de entender por qué justo después de que él se fuera, luego de haber pasado todas las mañanas a su lado, por las tardes su presión subía a niveles de suma preocupación, pero cuando eso alertaba a las enfermeras, y estas iban hasta el dormitorio de Rossette, ella simplemente se negaba a decir que era lo que parecía alterarla de aquella manera, Aiden le había pedido explicaciones...