Cuando desperté Daddy ya estaba vestido, vi la hora, eran las 1 de la tarde, pero no importaba porqué, por fin, ya era sábado.
-buenos días mi bella durmiente - dijo, me levanté y me acerqué para darle un beso de buenos días pero el me detuvo poniendo un dedo en el aire- recuerda que estás castigada, bebe.
-¿pero... ni un beso de buenos días? - dije poniendo ojos de cachorro.
-así es, ahora... pon las manos en la espalda - dijo con una sonrisa irresistible, yo obedecí enseguida, entonces el se acercó y me dio un tierno beso en la frente - buenos días mi niña.
Yo sonreí, por...