Sentía que mi vida no podía ser mejor, vivir con Daddy era lo mejor que me había pasado desde que mi compañía había alcanzado el primer millón de dólares.
Antes de conocerlo nunca me hubiera imaginado que algo, o mejor dicho, alguien podría llenarme más de lo que lo hacía mi trabajo… el lo tenía todo, dulzura, comprensión, inteligencia, éxito, firmeza, sabía exactamente cuando ponerse rudo y tenía un físico de ensueño, sin mencionar lo increíble que era en la cama. Sentía que lo tenía todo, una carrera exitosa, un Daddy Dom firme, justo y cariñoso que me amaba mucho, una casa hermosa y una habitación llena de peluches. ¿Qué...