Me quedé en el patio fumando hasta la hora de la cena, hice un esfuerzo por comer, pero me fue prácticamente imposible, apenas me dieron los remedios me fui a acostar agotada, después de unos minutos se abrió la puerta lentamente “oh no” pensé sabía que era él, no lo había visto, pero lo sabía, me hice la dormida esperando que eso lo ahuyentara, pero no fue así, se subió sobre mi sin pantalón ni calzoncillos.
-quiero que me la mames – dijo obligándome a levantar la cabeza.
-por favor, es tarde, estoy cansada – le dije a modo de excusa.
-no te pregunté si estabas cansada, chupa perra –...