Subí al auto a las 6:30, la casa de mi Amo no quedaba muy lejos de la mía, así que llegué allá a las 6:50 me quedé esperando en el auto a que fuera la hora exacta, un minuto antes de las 7 toqué el timbre, el abrió enseguida.
-muy puntual, buena chica –dijo a modo de saludo.
-gracias Amo –respondí.
Tras una seña de él entré a la casa, estaba algo distinta a lo que recordaba, había cambiado unos sillones, dos lámparas y había agregado unos cuantos cuadros a su colección. Las cortinas estaban cerradas y la luz era tenue, él me quitó la chaqueta, sonrió al ver mi...