Eloisa
Volví a casa después del trabajo. Los gemelos ya estaban allí, haciendo sus tareas con la ayuda de Julián. Llevaba puestos unos leggings, un top deportivo y zapatillas blancas. Me hice una trenza rápidamente antes de bajar al gimnasio. Necesitaba entrenar y liberar la tensión acumulada en mi cuerpo. Las palabras de Salomón resonaban en mi cabeza, haciéndome sentir un calor intenso.
Primero me estiré antes de subirme a la cinta de correr. Me quedé en ella durante veinte minutos para calentar. Luego fui al saco de boxeo en el cuadrilátero, lanzando un golpe tras otro rápidamente. Mientras lo hacía, muchos pensamientos cruzaron mi mente. Las palabras de Salomón...