Eloísa
Desperté antes de las 4 a.m. Necesitaba liberar toda esta ansiedad de mi cuerpo tras lo que sucedió ayer. Me desperté varias veces durante la noche, su mirada herida acechando mis sueños.
Me puse leggins y zapatillas antes de recogerme el cabello en una coleta y bajar al gimnasio.
Julián se unió a mí justo cuando terminé de estirarme. Me sonrió cálidamente.
—¿Pelearnos?—
Asentí y comenzamos a pelear. Podía notar que algo lo perturbaba.
—¿Estás bien?— pregunté mientras intentaba lanzarle una patada, pero él se hizo a un lado. Me agarró la pierna y me empujó. Julián era uno de los mejores luchadores que conocía. Era rápido y sereno...