Julián
Vi cómo el coche que llevaba a mi Bruja se alejaba. Cuando la vi esta noche, todo lo que quería era arrancarle ese vestido y devorarla. No quería que nadie la viera con él. Sentí ira al saber que iba a ver a su exmarido. ¡Insistí en que se pusiera un abrigo sobre el vestido porque era demasiado sexy! Me dolía que fuera a verlo, pero lo mantuve bajo control.
—¿Le gustaría un café, señor? —preguntó la encantadora mujer de mediana edad. Debía ser Gina. Le sonreí y negué con la cabeza.
—No, gracias. Creo que ya debo irme —dije. Mi lycan, Loki, gimió. Quería que nos quedáramos y...