Yessica
Mi teléfono sonó a todo volumen mientras yo miraba con furia el identificador de llamadas. Era Misel llamando. No respondí, y enseguida recibí un mensaje.
[Es sobre nuestro divorcio. ¿Lo quieres? Responde,] decía su mensaje. Llamó nuevamente, y esta vez, contesté.
—¿Qué? —gruñí. Misel se negaba a firmar los documentos de divorcio. Ya se le había entregado hace mucho.
—Hablemos en persona si quieres que firme los papeles —dijo.
—No voy a hablar contigo —respondí tajante. No quería saber nada de él después de lo que había pasado. Me había engañado con mi amiga cercana.
—Entonces no voy a firmar los papeles del divorcio, Yessica.
—Está bien. ¿Dónde nos...