La noche había llegado y con él una incómoda sensación en el pecho que no la dejaba conciliar el sueño. Para su mala suerte, Luca estaba con su padre ya que le tocaba ese fin de semana porque sino se entretendría con él ya que no suele dormirse temprano, pero se encontraba sola en la casa y ya eran como las 23:50 p.m. por lo que no quería molestar a su amiga. De pronto recuerda que una amiga de la infancia estaba en Buenos Aires y aunque probablemente esté dormida, con mandarle un mensaje no perdía nada.
Coge el móvil y busca entre sus contactos el nombre de ella para...